jue 7a. Ord. año Par antes Cuaresma (Id=165)

Primera Lectura

El salario que han defraudado está clamando contra ustedes

Lectura de la carta del apóstol Santiago
5, 1-6

Y ustedes los ricos, lloren y laméntense ante las desgracias que se les avecinan. Su riqueza está podrida y sus vestidos son pasto de la polilla. Su oro y su plata están enmohecidos y este moho dará testimonio contra ustedes y devorará sus cuerpos como si fuera fuego. ¿Para qué amontonar riquezas si estamos en los últimos días?
El jornal que ustedes han retenido a sus trabajadores que cosecharon sus campos está clamando, y los gritos de los cosechadores llegan a oídos del Señor todopoderoso. En la tierra han vivido lujosamente y se han entregado al placer; con eso han engordado para el día de la matanza. Han condenado, han asesinado al inocente, y ya no les ofrece resistencia.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 48, 14-15ab.15cd-16.17-18.19-20

El hombre no perdura en el lujo.
Beáti páuperes spíritu, quóniam ipsórum est regnum cælórum.

Este es el camino de los que confían en sí mismos, el destino de los hombres satisfechos: son llevados al abismo como un rebaño cuyo pastor es la muerte.
El hombre no perdura en el lujo.
Beáti páuperes spíritu, quóniam ipsórum est regnum cælórum.

Se desvanece su figura, el abismo será su casa. Pero a mí el Señor me rescata y me saca de las garras del abismo.
El hombre no perdura en el lujo.
Beáti páuperes spíritu, quóniam ipsórum est regnum cælórum.

No te inquietes cuando alguien se enriquece y aumenta el lujo de su casa; cuando muera no se llevará nada, su lujo no bajará con él.
El hombre no perdura en el lujo.
Beáti páuperes spíritu, quóniam ipsórum est regnum cælórum.

Aunque en vida se felicitaba diciendo: "Te aplauden porque te has enriquecido", también él irá a reunirse con sus antepasados, que nunca más verán la luz.
El hombre no perdura en el lujo.
Beáti páuperes spíritu, quóniam ipsórum est regnum cælórum.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Reciban la palabra de Dios, no como palabra humana, sino como palabra divina, tal como es en realidad.
Accípite verbum Dei, non ut verbum hóminum, sed, sicut est vere, verbum Dei.
Aleluya.

Evangelio

Más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al lugar de castigo

† Lectura del santo Evangelio según Marcos
9, 41-50

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Todo el que les dé un vaso de agua porque anuncian al Mesías, les aseguro que no quedará sin recompensa. Al que sea ocasión de pecado para uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgaran al cuello una piedra de molino y lo echaran al mar.
Y si tu mano es ocasión de pecado para ti, cortátela. Más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al fuego que no se apaga. Y si tu pie es ocasión de pecado para ti, cortátelo. Más te vale entrar cojo en la vida que ser arrojado con los dos pies al fuego que no se apaga. Y si tu ojo es ocasión de pecado para ti, sácatelo. Más te vale entrar tuerto en el Reino de Dios que ser arrojado con los dos ojos al fuego que no se apaga.
Todos van a ser salados a fuego. Buena es la sal; pero si la sal se vuelve insípida, ¿con qué le darán sabor? Que no les falte la sal y conserven la paz entre ustedes".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía, porque cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se lleva a cabo la obra de nuestra redención.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Alabanza a Dios por la creación y redención del género humano

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque has querido ser, por medio de tu amado Hijo, no sólo el creador del género humano, sino también el autor generoso de la nueva creación.
Por eso,
con razón te sirven todas las criaturas, con justicia te alaban todos los redimidos y unánimes te bendicen tus santos. Con ellos, unidos a los ángeles, nosotros queremos celebrarte y te alabamos diciendo:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Para mí, Señor, has preparado la mesa y has llenado la copa hasta los bordes.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Infúndenos, Señor, el espíritu de tu caridad; para que, alimentados del mismo pan del cielo, permanezcamos siempre unidos por el mismo amor.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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